Para cerrar el año, hoy os voy a hablar de otra de mis pasiones, la naturaleza. En esta ocasión decidimos tomar los días de vacaciones de Navidad de un modo diferente a lo que acostumbramos, alquilando una autocaravana para disfrutar del camino tanto como del destino. Decir que este tipo de vacaciones tiene un encanto diferente, con ventajas e inconvenientes sobre otros modos de viajar.
Por el lado de las ventajas, la libertad de moverte de un sitio a otro sin tener que gestionar reservas y tiempo concreto, sin tener que hacer y deshacer maletas con cada cambio de lugar, poder llevarte tu casa prácticamente a cualquier parte, pero igualmente tiene el inconveniente de que debes adaptarte a un espacio más concentrado, el consumo de combustible es algo mayor, y por supuesto debes respetar las normativas vigentes de pernocta y acampada así como de gestión de residuos.
Teniendo en cuenta estas cosillas, viajar en autocaravana nos regaló la libertad de explorar la naturaleza sin ataduras y en compañía de buenos amigos. Desde hermosas vistas hasta emocionantes aventuras, cada parada fue un regalo.
¡Os invito a seguir nuestro inolvidable viaje!
Área recreativa El Cintillo y Aguas Nuevas fue nuestra primera parada, muy cerca de Benaocaz, un bonito lugar para visitar, con aparcamiento (no demasiado grande) donde poder dejar tu vehículo / autocaravana. Preciosas vistas, merendero e inicio de diversas rutas de senderismo. Destacar la calzada romana que en su época unió Acinipo y Carteia. Bonito lugar para dejarse hacer algunas fotos.
Villaluenga del Rosario: Aquí reside la sede oficial de la Escuela Andaluza de Espeleología. Visitamos la Sima de Villaluenga (recomendado bajar preparado con equipo de escalada/espeleo), y más tarde un paseo por el pueblo, donde en estas fechas los residentes decoran sus calles con escenificaciones navideñas muy entrañables. Recomendado visitar la plaza de toros, la más antigua de la provincia de Cádiz y la única que no es redonda. Destacar la amabilidad con la que nos atendieron en la Posada Tugasa para tomar café (qué bien sienta para entrar en calor :D) a buen precio, y deleitándonos con unos mantecados de la zona.

Hundidero. Llegada la noche decidimos movernos al parking de la Cueva de Hundidero para aprovechar al amanecer temprano y visitar la cueva y sus alrededores. Había oído hablar mucho de la misma, pero hasta que no desciendes esa impresionante bajada y llegas a su entrada no imaginas lo imponente que llega a ser su entrada.
Muy cerca puedes llegar a la presa de Montejaque, de 84 metros de altura y que no llegó a ponerse en funcionamiento, actualmente integrándose sobre la misma una nueva vía ferrata que será inaugurada a principios de 2024.
Montejaque. Por la tarde del mismo día decidimos visitar este bonito pueblo de la serranía de Ronda, donde aprovechamos para hacer algunas compras, y subir a su mirador, donde puedes contemplar unas estupendas vistas del pueblo y la serranía.
Igualeja. Llegada la noche alcanzamos un gran estacionamiento en la Sierra de las Nieves, pero nos percatamos de un cartel donde indicaba que no podíamos pernoctar, por lo que decidimos bajar a Igualeja, para estacionar junto al nacimiento del río Genal (para pernoctar hay que tener en cuenta la normativa vigente de cada zona). Este lugar nos cautivó, muy bonito paraje, jardines bien cuidados, unas vistas espectaculares y muy cerca de varias rutas de senderismo y la vía ferrata del mismo nombre, de dificultad K3, ideal para iniciados en la escalada.

Aprovechamos la mañana siguiente para hacer una ruta de senderismo circular en la zona, luego parada en el bar junto al nacimiento para rehidratarnos y partir por la tarde al siguiente destino.
Cartajima. Continuamos nuestra ruta buscando un nuevo lugar donde pasar la tarde y también pernoctar, y decidimos estacionar en la entrada del pueblo de Cartajima, famoso en la zona por sus murales en fachadas. Tengo que decir que para nosotros fue un acierto visitar este pintoresco pueblecito, aunque no vimos casi nadie por las calles. Como siempre, denota la amabilidad de sus habitantes, y en particular del dueño del bar ‘Paquillo er chico’ que nos permitió entrar con nuestra beagle en el local para que no la dejáramos en la puerta amarrada sola.
Por la noche, recomiendo subir al mirador que se encuentra en la entrada al pueblo, donde puedes contemplar unas muy bonitas vistas del pueblo iluminado.
Ciudad Romana de Acinipo. Se acerca el final de este corto pero intenso viajecito, donde el último día decidimos visitar las ruinas romanas de la ciudad de Acinipo y su particular teatro romano excavado en la roca de la montaña. Asímismo, anteriormente fue asentamiento fenicio, y se pueden observar restos de cabañas circulares de estos primeros habitantes.
Algodonales. Terminamos nuestro viaje con una parada para almorzar en Algodonales, una de las importantes ubicaciones de vías ferratas y rutas de senderismo del Parque Natural de Sierra de Grazalema que dejaremos para otra ocasión.
Tiempo total del viaje 4 días y 3 noches. Os dejo el recorrido completo por si tenéis ocasión de repetirlo, y espero que lo disfrutes como nosotros.

Muchas gracias a Alonso y Raquel por ayudarnos a descubrir una forma diferente de hacer del viaje una aventura.
¡¡Felices Fiestas y Feliz Año Nuevo!!
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